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This is a short story I’ve had to write as an exercise for a course online. I had to write a short story based in the first thing I listened to on the radio that morning. And it was a song called “Her name was Audre” from Maxïmo Park. So here you have the story and the song at the end of the story. To Patty.

– ‘I must look creepy’ he said to himself.

He had been messing around those shelves for more than 30 minutes and taking books but putting them back without even opening them.. But he didn’t need any of them actually. He was there for her. He had visited the local library more times in the last month than in his 26 years of life. But it was because she wasn’t there before. She seemed to be so concentrated: her right hand on the book keeping it opened in the right page; her left hand on the back of her neck while playing unconsciously with her short hair; her brow slightly furrowed… Then, suddenly as she had notices she was being observed, she raised her eyes, directly to his; eyes like liquid copper. His heart stopped beating for what seemed to be minutes and started moving again when she smiled at him.

  • ‘It’s not a good idea’ she said in such a very quite voice that he could hardly hear her.
  • ‘Pardon?’ he replied trying to guess what did she mean. ‘What is not a good idea: staring at you, thinking about you, falling in love with you..?’
  • ‘Whatever you are looking for, I’m pretty sure you won’t find it in that book’ she said making a light movement with her head pointing at him.

He stood there looking at her as paralyzed, then he looked at the book he was holding and looked back to her.

  • ‘Oh’ was all he was able to say.
  • ‘It’s not that is a bad book, or maybe it is, but anytime I’ve tried to read it, I’ve ended up bringing it back the next day.’
  • ‘Ah!’
  • ‘Maybe I can help you if you tell me what are you looking for…’ her smile even wider.
  • ‘I’ve been looking for you’ he would had liked to reply, but he said ‘Well, mmm, I’m not sure, to be honest.’
  • ‘Oh, ok. No worries. I didn’t mean to disturb you.’
  • ‘No, no! Of course you didn’t disturb me. I really appreciate your help!’ Was that color on her on her cheeks?
  • ‘Is this seat free, by the way?’ he asked her.
  • ‘For you? Always’ she said winking at him, ‘but if you don’t mind…’
  • ‘If you don’t mind…! If you don’t mind…!! I need a book from that shelf.’ Mark looked at the man who was standing in front of him and who seemed to be running out of patient.
  • ‘I’m sorry,’ he said, moving at the same time he looked at the girl. She hadn’t moved at all, she was exactly in the same position. Then, the girl next to her – a friend he guessed-  touched her arm and asked her:
  • ‘Time for a coffee break, don’t you think?’
  • ‘Yes, let’s go. I need some fresh air. Besides, that guy is making me feel a bit uncomfortable; he’s been there for ages, staring at me,’ she said trying not to be heard.

But he did though he’d rather not; his heart broken into pieces for it was easier to be ignored than to be rejected.

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Este es un relato corto que he tenido que escribir como ejercicio para un curso online. Tenía que escribir una historia basada en lo primero que escuchase en la radio esa mañana y fue una canción titulada “Her name was Audre” de Maxïmo Park. Así que aquí tenéis la historia y la canción (justo encima de este párrafo). Dedicado a Patty.

– ‘Debo parecer un bicho raro,’ pensó para sí mismo.

Había estado merodeando entre las estanterías durante más de 30 minutos, cogiendo libros y volviéndolos a poner en su lugar sin ni siquiera abrirlos. Pero en realidad no necesitaba ninguno. Estaba allí por ella. Había ido más veces a la biblioteca municipal más veces en el último mes que en sus 26 años de vida. Pero era porque antes ella no estaba. Parecía tan concentrada: su mano derecha sobre el libro para mantenerlo abierto por la página adecuada; su mano izquierda jugando inconscientemente con su pelo que apenas llegaba a la altura de la nuca; el ceño ligeramente fruncido… Entonces, de repente como si hubiese notado que estaba siendo observada, levantó la mirada, directamente hacia la de él, sus ojos como cobre fundido. Su corazón dejó de latir por lo que parecieron ser minutos y empezó a moverse otra vez cuando le sonrió.

  • ‘No es una buena idea,’ dijo ella en una voz tan baja que casi no pudo oírla.
  • ‘¿Cómo?’ respondió intentando adivinar a qué se refería. ‘¿Qué no es una buena idea: observarte, pensar en ti, enamorarme de ti…?’
  • ‘Sea lo que sea lo que buscas, estoy segura de que no podrás encontrarlo en ese libro,’ dijo dirigiéndose hacia él con un leve movimiento de la cabeza.

Él se quedó allí mirándola como paralizado, luego miró el libro que sostenía en sus manos y volvió a dirigir su mirada hacia ella.

  • ‘Oh,’ fue todo lo que pudo decir.
  • ‘No es que sea un mal libro, o puede que sí, pero cada vez que he intentado leerlo, he acabado por devolverlo al día siguiente.’
  • ‘¡Ah!’
  • ‘Si me dices lo que buscas, lo mismo puedo ayudarte…’ su sonrisa aún más amplia.
  • ‘Te buscaba a ti,’ hubiese querido contestar, pero dijo ‘Bueno, mmm, no estoy seguro, la verdad.’
  • ‘Oh, vale. No pasa nada. No pretendía molestarte.’
  • ‘¡No, no! Claro que no me has molestado. ¡Agradezco mucho tu ofrecimiento!’ ¿Era eso rubor en sus mejillas?
  • ‘Por cierto, ¿está libre este asiento?’ le preguntó.
  • ‘¿Para tí? Siempre,’ le dijo guiñándole un ojo, ‘pero si no te importa…’
  • ‘¡Si no te importa…! ¡¡Si no te importa…!!! Necesito un libro de ese estante.’ Mark miró al hombre que tenía en frente y que parecía estar impacientándose.
  • ‘Lo siento,’ dijo, apartándose al tiempo que miraba a la chica. No se había movido ni un ápice, seguía exactamente en la misma postura. Entonces, la chica sentada junto a ella – una amiga supuso – le tocó el brazo y le preguntó:
  • ‘Hora del café, ¿te parece?’
  • ‘Sí, vamos, Necesito algo de aire fresco. Además, ese chico me está poniendo un poco nerviosa; ha estado ahí siglos, mirándome,’ dijo intentando que no se la oyera.

Pero él lo escuchó aunque hubiese preferido no hacerlo; su corazón roto en pedazos ya que es más fácil ser ignorado que rechazado.

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