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24/7/2017

Hoy vamos a coger un tren de vapor que lleva más de cien años haciendo el mismo recorrido, al principio para llevar cargamentos de pizarra desde las minas en lo alto del parque nacional hasta el puerto de Porthmadog, y desde hace tiempo es un tren para turistas. El trenecito es una monada pero resulta que en mitad del camino tenemos que parar durante una media hora porque durante la noche ha caído un tronco en mitad de la vía y tienen que llamar a varios operarios, a los maquinistas… tuvieron primero que serrarlo y luego apartarlo para que pudiéramos pasar.

Cuando llegamos a la estación final, tenemos que darnos una buena caminata hasta casi la cima de la montaña porque queríamos hacer una excursión en “quarry” (un camión de esos todoterreno) por todas las minas de pizarra y cuando llegamos a las oficinas, resulta que hoy es el día de la inauguración de las excursiones y está la BBC allí y todo! (hay un par de personajes que reconozco pero de cuyo nombre no me acuerdo). No hay sitio en los camiones hasta las 14h pero si lo hacemos no nos da tiempo a coger el tren de retorno así que vuelta para abajo la colina y lo dejamos en nuestra lista de pendientes. Hacemos un poquito de tiempo para coger el tren y nos comemos una crema de verduras casera que está de muerte!

Volvemos al coche para dirigirnos a Caernarfon, donde se encuentra uno de los castillos más impresionantes de Gales. Llegamos muy muy cerca de las 16.30 de la tarde que es cuando hacen el último pase aunque el castillo lo cierran a las 17h (qué manía con cerrar todo tan pronto) así que, como se tarda más de una hora en visitarlo, decidimos ir directamente el hotel a dejar el coche y dar un paseo por la ciudad. De repente ha salido el sol y la visión del castillo sobre la desembocadura del río es espectacular. Parece que hay una especie de feria en el pueblo y el pub/restaurante del Black Boy Inn está hasta las trancas, y hay una cola infinita para cenar. Decidimos hacer un poco de tiempo y volvemos a bajar sobre las 20h. Nos dicen que sólo hay dos personas por delante así que nos apuntan en la lista y, para avisarnos de que la mesa está lista, nos dan un aparatejo cuadrado que vibra y se ilumina en rojo. ¡Qué modernidad!

25/6/2017

Llegamos a las puertas del castillo las primeras, antes de que abran, casi para sitiarlo. Pero la buena parte es que lo hemos podido ver casi en solitario.

Después decidimos ir a ver un fuerte romano que hay a las afueras de Caernarfon pero el GPS no es capaz de encontrarlo y nos manda a tomar por saco. Usamos el móvil para encontrarlo y cuando pasamos por al lado, giramos un poco para buscar un sitio para aparcar y, cuando bajamos del coche… no tenemos ni idea de donde estamos. Hemos aparecido un sitio apartadísimo del fuerte y ni siquiera vemos la torre de la iglesia que estaba al lado, y eso que sólo habíamos andado unos pocos metros. Desistimos de ver el fuerte y nos ponemos en marcha otra vez para dirigirnos al castillo de Beaumaris, que es otro pedazo castillo. Y de ahí, vamos a visitar pueblecitos en la zona de Anglesey y vamos recorriendo la costa que es impresionante.

De ahí nos vamos al hotel porque vamos a dormir en el famoso pueblecito con el nombre más largo del mundo (si exceptuamos el nombre ceremonial de Bangkok): Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch. El hotelito está un poco apartado así que cenamos allí mismo. Tenemos un hambre loca así que nos ponemos a comer como locas e incluso pedimos postre, que nos traen pero sin cuchara! Tenemos que esperar a que aparezca otra vez la camarera para pedirle los cubiertos.

26/6/2017

De nuevo en ruta para visitar un pueblo precioso de montaña, Betwys-Y-Coed, y luego rumbo a Conwy con un castillo como pocos y donde se puede recorrer casi todo el perímetro de las murallas por encima, y donde nos damos cuenta de que nos hemos dejado los pañuelos del cuello (yo lo echaré de menos) en el hotel.

Comemos en un tea-room precioso, y de postre pedimos un scone y, esta vez, lo que no nos traen es el cuchillo (no sé si es que nos quieren decir sutilmente que no debemos comer tanto postre o qué!).

Visitamos dos casas preciosas, una estilo Isabelino y otra estilo Tudor donde uno de los trabajadores sale de una puerta secreta y me da un susto de muerte (él se muere de la risa y me dice que no me preocupe que no hay datos de apariciones en la casa) aunque casi me da más miedo una voluntaria del National Trust (una señora muy mayor) que, al preguntarnos de dónde somos, me deja anonadada porque NO SABE QUE EXISTE LA CIUDAD DE MADRID. Señora, que estamos hablando de la capital de un país europeo, que no digo que haya estado ni la sepa localizar en el mapa, pero por lo menos que te suene! Y después de dos casoplones, visitamos la casa más pequeña de Gales!

Luego vamos a Llandudno, ciudad costera/balneario donde recomiendan subir a un teleférico terrorífico con vistas impresionantes sobre la ciudad y la costa. No nos decidimos hasta el último momento pero al final, el ratito de susto merece la pena porque las vistas son impresionantes. Para relajar la musculatura, damos un paseo por un parque dedicado a “Alicia en el País de las Maravillas” ya que parece ser que Lewis Carroll se inspiró en ese pueblo para escribir el libro cuando pasaba temporadas con unos amigos que vivían allí.

Vamos al hotel, que está a las afueras del pueblo. Es un sitio precioso, familiar, donde a las 23h ponen la alarma de incendios y hay que tener cuidado porque si se abran ciertas puertas, saltan las alarmas! Pero nuestra mayor sorpresa es que cuando vamos a sacar una bolsita de manzanas que hemos comprado para tener fruta para comer, resulta que falta una… y nadie se la ha comido! Compramos cuatro y ahora sólo hay 3, pero no sabemos dónde está la manzana perdida. ¡Qué misterioso!

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